Padres divorciados pero no separados

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Hacía tiempo que quería escribir este post, pero después de como he empezado el año no podía retrasarlo más, así que mamá, papá, este post va para vosotros (y para todos los que lo queráis leer, evidentemente!!!)

No se conoce como un comportamiento “normal” (no entraremos ahora a definir lo que significa “normal” porque es el típico debate infinito y quiero acabar este post teniendo la misma edad con la que lo he empezado) el hecho de seguir llamando a tu ex para hacerle cualquier tipo de consulta, que tu ex y tu nueva pareja también se llamen por el mismo motivo, que una vez a la semana comáis juntos, que tu ex te siga eligiendo la ropa o que te ayude a colgar cuadros en el salón. No, no es lo más común, típico y algunos incluso añadirían la palabra: sensato.

Os diré que este comportamiento algo extraño es el que tienen mis padres después de llevar 20 años divorciados. También añadiré que dudo mucho que tuvieran este tipo de relación si no tuvieran una hija con una enfermedad crónica de por medio, pero sea por lo que sea, para mi son un ejemplo de respeto hacia una persona que ha significado mucho en un momento concreto de tu vida.

Ahora no se trata de venderos la moto y deciros que se llevan fenomenal y que se quieren más que nada en el mundo porque diríais sí, claro, ¿y por eso se divorciaron, no? Es evidente que muchas veces hay gritos, peleas, malas caras, reproches… pero supongo que como en casi todas las familias, ¿o no?

Entiendo que muchas personas cuando firman los papeles del divorcio lo único que tienen en mente es: espero no tener que verte más en mi puñetera vida. Las personas que deciden separarse, sea cual sea el motivo, básicamente lo que buscan es tener que dejar de “aguantar” al otro, pero si hay criaturas (y me refiero a los hijos y no al comportamiento de algunos ex) lo de “si te he visto no me acuerdo” ya no cuela.

Por eso, por el esfuerzo que han hecho y hacen mis padres, de pasar a no “soportarse” demasiado a tener que convivir durante horas sentados en el mismo sofá de una habitación de hospital contemplándome a mi, a mis máquinas, tubos y sondas, porque sabían que eso era lo que me hacía feliz, tenerlos a los dos a mi lado, he escrito esto: para dejar constancia de lo afortunada que me siento y lo orgullosa que estoy de mis padres.

Este fin de año volví a pasar por este momento, los vi otra vez a los dos sentados en el sofá del hospital (no fue nada grave, ya estoy otra vez en casa, ah! y el diagnóstico me lo hizo la novia de mi padre, que es enfermera, pero no, ella no sale en Las novias de mi padre) haciendo las uvas junto a mi y acabando cantando ABBA para “amenizar” la noche para que la entrada no fuera tan patética o tal vez para acabar de hacerla patética!

Estos son mis padres, quizás formamos una familia atípica, ¿pero no estamos en la era de la normalización? Ala, otra vez me ha vuelto a “salir” la palabra “normal”, qué mal. Para mi, lo correcto, lo ideal, lo lógico, es tan simple como tener un trato cordial con la persona con la que compartes una de las experiencias más importantes de sus vidas: ser madres o padres (para algunos incluso la MÁS importante).

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La Poligonera: presentación de “Las novias de mi padre”

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Leo y La Poligonera

Pues sí, ya he “parido” a mi tercer retoño, Las novias de mi padre , (de hecho mi amiga Marta Lóbez, incluso me trajo flores a casa para felicitarme!) y sus hermanos mayores A veces puta y otras maravillosa  y Tocada del bolet lo han recibido con los brazos abiertos. Podríamos decir que ya somos familia numerosa, yo que soy hija única y lo de compartir nunca se me ha dado demasiado bien, ahora tengo que dar ejemplo de buen comportamiento a estos pedacitos de mi que han venido al mundo para contaros historias distintas, divertidas, emotivas y escritas con todo mi corazón y a veces con toda mi ironía que no me deja ni a sol ni sombra.

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Marta entregándome el ramo de tulipanes 🙂

Este post es para contaros, a los que no pudisteis asistir, cómo fue la presentación en sociedad de mi benjamín y “gracias” al “concurso” que hice en Instagram (os lo contaba con detalle en el post “Nuevo hijo-libro: Las novias de mi padre” ) hice la mitad de la presentación disfrazada de una de los personajes de la novela: de La Poligonera, más bien conocida como La Yoli, una de las 7 novias del padre del libro.

A La Yoli le dio por amenazar al público con pegarles su chicle en el pelo si se reían de ella, les contó que la “escritora” le había prohibido dos cosas: decir palabrotas (cosa que se saltó a la torera) y contar “poilers”. “¿Que qué e un poiler? -decía La Yoli- Po pa lo que no lu sepai, un poiler e cuando alguien te cuenta el final de argo, en plan, ¿habei vito la peli de “Lo otro”? Po resulta que al final están to muertos, ala! eso e un poiler, cuando te joden el final, ¿y cómo sus habei quedao? Muertos, como lo de la peli!

Según La Yoli no era bueno para la venta del libro contar las situaciones más morbosas, alocadas y divertidas que se explican en la novela, pues es mejor que lo descubra el propio lector, aunque todos los presentes tuvieran cara de solo leer la revista Cuore, según ella, eh.

Los aros con brilli-brilli, el chicle de menta, el top de leopardo, los pantalones de chandal, la chaqueta dorada, los moños apretados y el maquillaje excesivo, fueron retirados para hacer desaparecer a La Poligonera y poder hacer acto de presencia en la presentación como Tanit.

Mientras yo estaba en el baño sufriendo la transformación y frotándome los ojos de tal modo que perdí una lentilla y me quedé medio tuerta por unos minutos, el escritor Eduardo Margaretto, tuvo el detalle de analizar el significado del libro y hablar maravillosamente bien de mi hijito.

Yo me encargué de hacer un repaso a las 7 novias comparando las ilustraciones de Carmen Al con las fotos que me había hecho disfrazada de ellas y música de ambiente (a La Rusa le pusimos música tradicional Rusa, a La Barbie la canción de Aqua “Barbie Girl” y así sucesivamente…)

Acabamos brindando con cava, dedicando libros y deseándole a todo el mundo mucho AMOR Y HUMOR.

Si os apetece leerlo, regalarlo, disfrutarlo y pasar un buen rato aquí tenéis el link para comprarlo online (también lo podéis encontrar en librerías, y si tienen el mal gusto de no tenerlo insistir para que os lo pidan!!! ;))

http://lavocaldelis.com/libros/las-novias-de-mi-padre/

GRACIAS UNA VEZ MÁS,

“sus quiero”

En las fotos: mi señora madre, Vanessa, Núria, Joan, Eduardo Margaretto, mi señor padre, Laura Marín (Miss Bowel) e Ygal.

PD: si tenéis fotos de la presentación ¿me las haréis llegar please??? 🙂

Nuevo hijo-libro: “Las novias de mi padre”

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Como podéis ver en la foto de portada, tengo el inmenso placer de invitaros a la presentación de Las novias de mi padre. El “GRAN” evento tendrá lugar en el restaurante Feeding Spain (Calle Londres, 70, BARCELONA) y seréis muy bienvenidos todos aquellos que queráis compartir conmigo esta velada tan especial. Esta es solamente la primera presentación, en cuanto se cierren nuevas fechas en otras localizaciones de la geografía mundial, seréis bien informados, no sufráis. (No sufráis por esto ni por nada, eh.)

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Y aquí la portada diseñada por Carmen Al, mi socia creativa, amiga y portadora de un gramo de locura, o dos…

¿Y de qué va el libro? Me preguntáis. Bien, creo que el título no deja muchas cosas a la imaginación, pero os voy a escribir la sinopsis para que vayáis abriendo boca:

A Diana siempre le han dicho que no está bien eso de escuchar conversaciones ajenas, ella lo sabe pero aún así no puede evitar prestarle demasiada atención a esa llamada telefónica de su padre a alguien a quien llama “cosita bonita”. Así es como Diana se entera que en la vida de su padre hay una nueva mujer y de que su vida, tal y como la conoce, está a punto de cambiar: el divorcio de sus padres seguido del largo desfile de las novias de este, van a sacudir un poco su hasta ahora tranquila existencia.

Diana conocerá, junto a su hermana Marina, a cada una de ellas, les pondrán un apodo (La Rusa, La Barbie, La Bruja, La Loca, La Pastelera, La Poligonera y La Profe) e intentarán sobrevivir a la nueva situación y a los accidentes provocados “sin querer” por algunas de las novias que les hacen temer por su salud física y mental.

Serán testigos de como el amor puede “idiotizar” a una persona, de como es pasar de ver a tu padre cada día a verlo solamente algunos fines de semana, de como a veces un adolescente puede llegar a tener más sentido común que un adulto, de como hay que intentar no ponerse de parte del padre ni de la madre y lograr que tengan una relación cordial, y todo esto lo harán gracias a los sabios consejos nacidos de la experiencia de Lola, una abuela a la que no le gusta que la llamen abuela, ¿pero a la madre de tu padre se la llama así, no?

Una crítica loca y divertida a la situación en la que nos hemos encontrado muchos hoy en día: los divorcios de nuestros padres seguidos de las presentaciones de las nuevas parejas. Como todo en la vida hay que tomárselo con filosofía y en este caso con humor, y sí también añado algo de mala leche… lo de criticar a veces se me da demasiado bien y eso solo puede acabar de una manera: sentada en una silla como colaboradora de Sálvame.

Por último, a parte de recordaros que llega Navidad y que este libro es un estupendísimo regalo para todo tipo de público, con cualquier carácter, altura y horóscopo, os adjunto las fotos de las novias de las que me he ido disfrazando estas semanas mientras esperaba a mi nuevo retoño:

Mi intención es disfrazarme para la presentación de la novia que haya conseguido más likes en Instagram, os avanzo que va ganando LA POLIGONERA… 

Y sí, a partir de alguna de estas caracterizaciones caseras pero resultonas, Carmen Al hizo algunas de las ilustraciones de la portada. Echad un vistazo a ver si las descubrís 😉

Gracias a todos por acompañarme en mi mar de locuras, gracias a mis editoras de La vocal de Lis y gracias a las historias que he vivido y que me habéis contado: pues este libro, como muchos, nace de muuucha realidad.

 

Novedades novedosas

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Con Laura Marín de Miss Bowel. Foto de Soña Toledo.

Tramar cosas, preparar el asalto al mundo o simplemente intentar seguir haciendo lo que me gusta, como por ejemplo seguir escribiendo, tanto en el blog como alguna novela, seguir colaborando con proyectos solidarios, seguir intentando mandar energías cargadas de chispas positivas a todos los que me seguís y me escribís y seguir informándoos de lo que sucede en mi alocada cabecita (bueno, todo lo que sucede aquí dentro tampoco creo que sea bueno contarlo…)

Aquí las novedades novedosas, los líos en los que me he metido o que he propiciado yo misma…

  • Libro “Las novias de mi padre”: Después de más de 1 año sin publicar nada vuelvo a la carga con Las novias de mi padre!!! Primera presentación y firma de libros: 12 de diciembre a las 19:30h en Feeding Spain (Calle Londres, 70, Barcelona) Ah!!! Y eso no es todo, los que me seguís en Instagram ya estaréis enterados, pero para los que no os anuncio que presentaré el libro disfrazada de una de las 7 novias que aparecen en el libro: la novia que tenga más likes será la que “aparecerá” el día 12 con todo su savoir faire (Sí, presentaré el libro con las pintas que vosotros decidáis…) Más detalles sobre este nuevo libro en el post del próximo lunes!!!

 

  • Mi paciente impaciente: tenía muchas ganas de hablaros de este proyecto que está creciendo despacito y con muchos mimos por parte de las dos creadoras, Carmen Al y esta menda. También haré más adelante un post profundizando más en el tema pero de momento os puedo decir que creamos y diseñamos productos para pacientes con ganas de recuperarse en un pis pas, el buen humor y los ánimos infinitos son los ingredientes principales y un porcentaje del precio de venta va destinado a proyectos solidarios. Estamos trabajando en la web, pero si queréis saber algo más o ver lo que hacemos tenemos Instagram: @mipacienteimpaciente

 

  • Club de lectura COOLTURETAS: hemos fundado, con unas cuantas amigas, un club de lectura llamado COOLTURETAS. Me hacia mucha ilusión compartir con más gente el placer por la lectura, el vino y la conversación. Los libros son el mejor pasaporte que he tenido a la hora de viajar con mi mente, a la hora de entender otras vidas, decisiones o emociones, los libros lo son TODO y ojalá lo fueran también para más personas. Nos reunimos una vez al mes, todo el mundo es bienvenido y cada una propone un libro. De momento los leídos han sido: Martes con mi viejo profesor de Mitch Albom y Rosie & John de Pierre Lemaitre.

 

  • Embajadora de Miss Bowel: ¿Quién quiere ser embajadora de Freixenet pudiéndolo ser de Miss Bowel? Poco os puedo adelantar de esta novedad, también os lo contaré como Dios manda cuando esté autorizada, pero de momento os puedo adelantar que una nueva web de Miss Bowel con más fuerza y otra filosofía de vida para todos los involucrados en el mundo de las Enfermedades Inflamatorias Intestinales, está en proceso, y sí, me han pedido ser la embajadora, agradecidísima me hallo. Lo que si os dejo es el link de los calendarios solidarios de Miss Bowel con fotos de la fotógrafa oficial de Miss Bowel, Soña Toledo, echadles un vistazo y una comprita, merece la pena:  CALENDARIO SOLIDARIO 

 

  • Continuará… guardo algún que otro as/sorpresas en la manga (o en el escote, o en la goma de la braga faja, cada uno es libre de guardárselas donde le de la gana, ¿o no?) así que seguiré “tramando e informando”

 

GRACIAS y… “sus quiero”

De miedo

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Llega Halloween y “tocaba” post terrorífico, ¿y que hay más terrorífico que la realidad en la que vivimos o más bien sobrevivimos?

Así es como están las cosas: de miedo. ¿Pero este adjetivo podríamos entenderlo solamente como algo negativo o también como algo positivo? Ya sé que me repito más que el ajo pero es que es lo que pienso: toda situación tiene su “parte buena”.

Y es que desde hace meses me siento como si me hubieran metido dentro de una peli de terror, de estas malas, de las que ponen los sábados durante la hora de la siesta. Nos levantamos por la mañana y parece que sigamos sumidos en la pesadilla que hemos sufrido durante nuestras horas de sueño: que si un nuevo ataque terrorista, que si unos putos pirómanos les da por quemar bosques y vidas, que si Trump cree que lo del cambio climático es un cuento chino para niños del Japón (como diría Santi Balmes) o incluso para niños de Korea… y le da por retirarse del acuerdo de París contra el escalofriante cambio climático, que su íntimo amigo de Korea le da por jugar con bombas, que cada día más personas huyen de sus países jugándose la vida para intentar tener una segunda oportunidad, y podría seguir la lista mencionando otro tema que nos toca más de cerca y que últimamente no para de ser noticia en televisiones, radios, grupos de whatsapps, en la cola del super… Así que no voy a continuar hablando de esto ya que aún no es mi hora del tranxilium.

Vale, hasta ahora solo he contado historias para no dormir, para no cerrar ojo, para encogernos el corazón, ¿dónde coño está la parte positiva?

Las ganas de que todo esto no nos coma y el querer seguir creyendo en el ser humano. Pues si, soy de las ilusas que creen que una buena acción puede con mil malas. No nos dejemos echar a perder, por favor, que el miedo que tantos nos quieren meter en el cuerpo  no nos haga odiar, sino luchar conjuntamente contra tanta basura. No entremos al trapo, no discutamos por trozos de tela que tantas guerras han creado. Que el odio no nos invada, que el amor pueda con todo, porque sabemos que si queremos, podemos.

Solo espero y deseo que el año que viene para estas fechas no tenga otra opción que inventarme una historia de miedo. ¿Seremos capaces de no inspirar a la realidad y dejarle el protagonismo de la tragedia a la ficción?

 

Estar viva es SEXY

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O eso es lo que creo yo, ya que prefiero mil veces tener que llevar esta horrenda bolsa (es una ileostomía) en mi tripa de por vida, que mi corazón deje de latir, que mis pulmones dejen de respirar y que mi boca deje de sonreír.

Sí, yo vivo gracias a llevar esta bolsa, mis intestinos son tan cabrones (quién siga el blog ya habrá leído cosas a cerca de sus grandes azañas), que solo funcionan si llevo esta bolsa que como podéis comprobar no esta diseñada ni por Chanel ni tan siquiera por Zara pero ella se encarga de que mi intestino pueda hacer su trabajo incluso faltándole el colon y unos 5 metros de intestino.

Y pensaréis que estoy chalada, que todo esto no tiene nada de sexy, ni de atractivo, ni de sensual más bien es impactante, doloroso, que incluso crea rechazo…

Pero yo me considero sexy (y hay quién opina igual que yo) por el simple hecho de ser una superviviente y por querer seguir siéndolo por muuuuchos años más.

Hablar de ostomías (las ostomías son las ilesotomías y las colostomías, cambia el nombre depende de donde provenga, si del ileon o del colon) es un gran tabú, bueno, eso para los que saben qué es, porque la mayoría de gente no sabe ni lo que es, y mucho menos lo que supone vivir con una bolsa, por eso intento dar visibilidad, para que los afectados podamos tener más facilidades y no sufrir solamente por el hecho de llevarla sino por el hecho de no ser comprendidos:

Y ahora os contaré uno de los mil motivos por los que he decidido hacer este post, que todo hay que decirlo, no me ha resultado ni fácil ni agradable: resulta que el hecho de llevar una bolsa significa tener que vaciarla cuando se llena (¿tiene sentido, no?) la bolsa se vacía en un WC, y cuando se llena la tengo que vaciar si o si a no ser que quiera que me reviente encima.

Este fin de semana estaba de fiesta con unas amigas en una discoteca de la calle Tuset de Barcelona, necesité ir al servicio y como era de esperar habían más de 20 chicas haciendo cola para unos cuantos WC sucios y también había un baño para minusválidos pero estaba cerrado con llave. Yo tengo una acreditación conforme tengo una minusvalía y tengo todo el derecho del mundo mundial a usar esos baños al igual que otra persona si tuviera una urgencia y no pudiera hacer la cola, pero claro, si está cerrado y tienes que ir a pedir que te lo abran dificulta un poco el proceso.

Les pedí muy amablemente (porque tengo el don de ser muy borde cuando quiero pero muy educada cuando me lo propongo) a la chica que tenía delante si me podía dejar pasar porque necesitaba urgentemente ir al WC. Exacto, me fulminó con esa mirada que usamos todas las mujeres cuando alguien intenta colarse en los servicios. Le expliqué que tenía una minusvalia y que realmente necesitaba pasar. La sonrisita típica de qué me estás contando apareció en su rostro, le enseñé el carnet y ni se lo miró y finalmente me levanté la camiseta y reaccionó.

En ese momento yo ya estaba llorando de puta impotencia, no es la primera vez que me pasa, que la gente no me cree cuando les digo que por culpa de una enfermedad no puedo esperar más rato en la cola, puedo entender que crean que es una excusa para colarme, pues hay mucha gilipollas suelta que inventa chorradas para no hacer la cola, pero que incluso mostrando el carnet me ignoren no lo tolero, ellos necesitan ver las cicatrices y la bolsa, ver para creer, y así va el mundo.

Me pidió disculpas pero yo ya estaba llorando a moco tendido, y aun así me quedaban 19 chicas más a las que convencer, a las que contar mis desgracias solamente para poder acceder al WC!!!

Así que le pedí a la encargada de los servicios (pues no había estado presente hasta ese momento) que me abriera el servicio de minsuvalidos. ¿Su respuesta? Reirse de mi y decirme que yo no tenía ningún problema en las “patitas”. TENER UNA MINUSVALIA NO SIGNIFICA IR EN SILLA DE RUEDAS. Le enseñé el carnet y ni se lo miró, volví a subirme la camiseta entre lágrimas y se quedó de piedra. Me pidió perdón, me abrió el baño y me dijo que me lo abriría las veces que hicieran falta. Pero yo ya me sentía humillada, como una mierda, la verdad.

¿Por qué cojones hemos dejado de creer en el ser humano? Si alguien nos pide de buenas maneras que le cedamos el asiento, que lo dejemos pasar o lo que sea alegando problemas físicos por qué solo se actua si esos problemas son visibles?

Me miran como una mentirosa, como una niñata que lo que quiere es saltarse la cola y volver a la fiesta con sus amigas. Repito, no es la primera vez que me pasa, aunque si la primera vez que me rompo. En otros lugares, y no de ocio nocturno, sino de día con adultos sin gota de alcohol en sangre me han mirado mal y me han repasado las piernas con la mirada para comprobar donde tenia exactamente el problema para tener unos derechos distintos a ellos. “!Llevamos más rato que ella esperando y no se le ve que le pase nada!” un poco de empatía por favor, si fuéramos más humanos seríamos más felices, lo digo en serio.

Estoy HARTA de tener que dar explicaciones, y de aquí este post, sí, esto es lo que hay, y me muestro como soy, una persona rota y cosida, hecha a pedazos pegados como si de un personaje de Tim Burton se tratara y tengo una minusvalia pero no me pasa nada en las piernas, lo que me faltaría ya.

Fotos: Sandra Blánquez 

 

 

Psicosis

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La arena, esas maravillosas partículas que tienen el don, la capacidad y la mania de entrometerse, esconderse y meterse por todos los poros, rincones y agujeros de tu cuerpo. Frota que frotarás y no arrepentirás, así me encontraba yo en la ducha, eliminando las toneladas de arena que me había llevado ilegalmente de la playa cuando alguien llamó a la puerta de la habitación del hotel.

La policía! Pensé al ver el suelo de la ducha lleno de arena, seguro que esta arena estaba protegida y ahora me harán devolverla, se enfadarán si se la devuelvo mojada? Y la que ya se debe haber ido cañería abajo? Y la que aún tengo oculta en algún pliegue de mi piel? Deben de tener algún tipo de aspirador para estas ocasiones especiales? Van a pasarme ellos el aspirador o me dejaran intimidad y se fiaran de mi aunque para ellos sea una delincuente?

Volvieron a llamar a la puerta con más insistencia que la primera vez, mi facilidad para organizarme la vida antes de que nadie me haya dado pie es digna del galardón a la mejor película. Cogí la toalla que estaba perfectamente doblada en una repisa y salí de la ducha con cuidado, sin resbalar, dicen que en el baño es donde hay más accidentes domésticos y eso me tiene aterrorizada.

Cuando llegué a la puerta, dejando todo un reguero detrás de mi, y cotilleé por la mirilla como todas las buenas marujas solemos hacer: no había nadie esperándome al otro lado.

Quizás la policía ha optado por entrar directamente por el balcón, quizás ya hay helicópteros sobrevolando el hotel y yo aquí sin nada decente que ponerme.

Volví a la ducha, el agua bajando a toda velocidad por todo tu cuerpo suele ser el mejor remedio para eliminar todo lo que te preocupa, te atormenta, te perturba (como diría Esperanza Gracia…) pero cuando a tu cabeza le da por amargarte la existencia ya puedes estar duchándote en las cataratas del Niágara que no habrá ni duda que te resbale rio abajo, ni grano de arena que se despegue.

Y si en realidad no era la policía quién llamaba a la puerta? Y si era el recepcionista que tiene problemas psíquicos como el de Psicosis y quiere matarme? Esta mañana me ha visto pasar cuando iba a la playa y yo llevaba un moño. Le habré recordado a su madre muerta que esconde en alguna habitación de este hotel?

En ese momento volvieron a llamar a la puerta, los golpes sonaban a desesperación (cómo un golpe puede sonar a desesperación? porque lo digo yo y punto), un asesino llamaría a la puerta antes de entrar? además, él tendrá la llave, no?

Me armé de valor, cosa que no suele ser muy normal en mi, volví a liarme la manta a la cabeza (la toalla mejor dicho) y miré de nuevo por la mirilla. Nadie. Absolutamente nadie.

Tenía que acabar con esa tontería, si no quería morir en el intento (si estoy escribiendo esto supongo que ya habréis llegado a la conclusión de que nadie me mató, pero por si estáis sufriendo mucho os hago un spoiler, de nada) no quería que me sacaran una tercera vez de la ducha, si ya soy lenta de por si, si encima me interrumpen no acabo ni para los juegos olímpicos del 2020.

Abrí la puerta de golpe, como se tienen que arrancar las tiritas (aunque yo soy de las que prefieren sufrir y las voy separando de la herida des-pa-ci-to) y allí estaba el culpable de que yo siguiera dejando el suelo como el lago de los cisnes. Un niño de unos 9 años me miraba un poco alucinado, no solamente porque solo llevaba la toalla en la cabeza, sino porque creo que no era la persona que esperaba encontrarse detrás de esa puerta…

  • André!!! Que hase molestando a la señorita? Que nuestra habitasión e la de al lao!

La madre de la criatura llegó corriendo hasta el niño para taparle los ojos y luego se disculpó alegando que no era el fuerte del niño eso de retener números…

Otro motivo para mi lista de “No tener hijos” y otro post para meteros la chapita a vosotros… Si es que siempre que me meto en alguna bañera surge la inspiración  (Durmiendo en la bañera) Debería hacerlo más a menudo…