Pero un beso de amor no se lo doy ni a mi abuela

Muchos besos, pero de cariño y de agradecimiento (de amor no doy) para todos vosotros por leer mis locuras, por animarme a seguir escribiendo en el blog, y quiero dejar claro que NO voy a dejar de hacerlo simplemente porque ya “esté curada”. He recibido mails preguntándomelo y quiero deciros que aquí hay que contarlo todo, no solo las penas y los sueños por realizar sino también la energía que hay que desprender para exprimir los segundos del verano.

La primavera me sentó mal, las musas se fueron con otro seguramente (ya sabemos que son un poco frescas…), y yo me consolé con pastillas para no soñar, que me ayudan a soportar tal subidón de felicidad.

Tanta felicidad hay que compartirla, ¿cómo puedo hacerlo? ¿y si voy regalando besos por las noches, por ejemplo? A mi yo interior le pareció buena idea, más que buena, divertida y solidaria. Me iba a convertir en donadora de besos (¿o de placer como dirían en la canción Tequila de Café Quijano?)

Los besos trasmiten energía, buenas vibraciones, algo de calorcito y… y los besos manchan de carmín rojo a las víctimas siendo señaladas delante de toda la discoteca. Dicen que los besos también contienen bacterias, y las barbas de los hipsters ya ni os cuento, pero me gusta el riesgo (y a cuanto más larga sea la barba, mejor).

Ser donante de besos no significa morrearse con el primer pringado calentorro que te pase por el lado, no nos confundamos, estas donaciones tienen su ritual, su ceremonia, si, como la del té de las geishas. Hay que intentar que el beneficiado de la donación esté minimamente bien, recordemos que estamos compartiendo felicidad, no lo haremos con alguien que nos pueda trasmitir cosas contrarias a ello (o asco, por ejemplo). Las sonrisas inician el juego, las lenguas lo ejecutan y la música te marca el ritmo.

Cuando una está ocupada repartiendo besos tiende a perder las amigas, o que ellas hagan de paparazzis y de aquí que tenga foto para el post de hoy, gracias amiga, y chico anónimo, no haber aceptado el beso de donación y no habrías salido en la foto, así que prohibidas quejas o denuncias, que conozco a muchas abogadas.

Un chico que estaba sin marcar me observaba desde la barra, era el más guapo de todos ¿o lo veía como el más guapo porque aun no había compartido con él mi pintalabios? (o lo que me quedaba de él).

Mientras le demostraba mi felicidad a otro chico yo me iba mirando al otro, y él observaba la escena ocupando su boca con una copa miedo vacía.

Necesitaba un espejo, necesitaba más rojo, así que me fui corriendo al baño y al volver el chico de la copa medio vacía ya no estaba, pero si la copa. Me terminé su ginebra, y mi rojo quedó plasmado en el cristal, el cristal que antes había sido suyo.

Fui en busca de un poco de aire, y de paso también quería encontrar alguna amiga, ¿o quizás ellas también estaban contentas y eran donadoras como yo? al salir de la discoteca me tropecé con el chico de la copa medio vacía, y su mano sostenía una rosa roja.

Sonreí, deseando haberme pintado los labios bien y no mostrarle unos dientes con restos de carmín (es algo MUY poco sexy) y él hizo el gesto, por tu sonrisa, me dijo, y me la colocó en el escote que las gotitas de sudor hacían brillar bajo la luz de la farola.

Bajo la farola había una de mis amigas con un jovencito que tenía embobado, las maduras tía, que le van las maduras, me dijo. Pero es tan joven que habla un idioma distinto a nosotras y no estoy entendiendo nada… Malditos menores.

Yo me acerqué más al de la rosa, y él me freno. No quiero los mismos besos que han tenido los demás…

Volví a sonreír. Cuando aprenda a dar los besos que tu quieres te buscaré, de momento podemos hacer esto… Saqué el pintalabios del bolso, y le pinté los labios, otro marcado por mi “felicidad”. Tienes que saber que un beso de amor no se lo doy ni a mi abuela. Ya está, ya había salido la vedette del Molino que llevo dentro, cada día tengo más claro que en una vida anterior lo fui.

Desapareció entre las calles de portales que en épocas anteriores habían escondido otras noches mías de locura, pero no de amor. Yo hablo y entiendo de felicidad. Y de compartir. Y de donar, claro.

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Veranos de ensueño en los anuncios de Estrella Damm

 

Hace unas cuantas temporadas que consiguen crear expectación, y la crean por el hecho de mostrarnos un verano que nosotros no tendremos ni de broma.

No seas pesimista Tanit, no, soy realista…

Si todos analizamos veranos de nuestras vidas habrá instantes que superarán con creces esos 12 minutos del corto de Amenábar, pero claro, si omiten detalles necesarios para estos instantes “mágicos” esa ficción nunca superará la realidad.

Para empezar, por que en estos anuncios no sale gente fea? No son dignos de este mundo? No tienen derecho a tener verano? Y si aparecen en escena te lo estropean como si fueran caminantes blancos en Juego de Tronos?
Se pasan el día bajo el sol bebiendo alcohol y nadie se quema, ni se marea, ni acaba vomitando por la borda del barco. Poco glamour? Quizás, pero es un ingrediente más del verano que luego todo el mundo te recuerda y sientes la necesidad de volverte a reír…
La banda sonora de estos veranos inalcanzables también carece de realidad absoluta, no me creo que nunca se crucen un bar dónde suene reggaeton y haya gente restregándose o que algún amigo del grupo sea fan de Kiko Rivera. O a estos también los exterminan como a los feos?
Dakota Johnson luce un precioso blanco nuclear que a no ser que se pasará su estancia en Ibiza debajo de una sombrilla (yo lo tuve que hacer un año) pasaría inmediatamente a rojo gamba y ni Carles Francino ni el cholo empastillado de la discoteca se le acercaría ni para preguntarle la hora. No sería fea, solo sería difícil de mirar, por lo tanto también la hubieran suprimido del anuncio.
Tus veranos de ensueño quizás solo duran un día, depende de las vacaciones que tus  amables jefes te proporcionen, es muy posible que ni te enamores e incluso que ninguna guiri te ría las gracias intentando hablarle inglés. Pero sea con o sin una cerveza tus amigos, la arena, el mar, te hacen olvidar que existe nada más fuera de ese instante, y ese día, o esos segundos se convierten de repente en tu verano de ensueño.

Algún día ya os contaré los míos en Ibiza, tiempo al tiempo…

Para los que aun no habéis visto el corto, aquí os lo dejo:

Se acabó

Todo tiene un principio y un final.

Hay finales trágicos, otros que llegan sin más y de vez en cuando la magia de Disney te concede un final feliz.

Nunca había fallado un lunes sin escribir, nunca hasta los dos anteriores que desaparecí sin dar explicaciones. Pido perdón, que feo está dejar plantadas a las personas que me seguís cada lunes, pero hoy voy a contaros algo bonito, bueno, en realidad bonito no es la palabra, os contaré algo increíble:
Estaba atascada en el vagón de mi montaña rusa emocional, todo eran subidas y bajadas y encima sin razón alguna. Algo estaba a punto de suceder y mi interior me lo estaba gritando. Parece mentira, hace 26 años que me conozco y a veces me cuesta descifrarme… “Habla cada noche con tu Tanit del futuro” me aconsejaba mi amiga Cori, quién me habló del desdoblamiento de cada ser y de las teorías del Dr. Garnier (pondré el enlace más abajo por si a alguien le puede interesar).
Yo le preguntaba a mi Tanit del futuro cada noche antes de dormir, dejando la mente en blanco (cosa tremendamente complicada), ¿que me pasa? Tú lo tienes que saber, tú ya lo has vivido! Tiene que ser algo bueno, porque tú solo quieres cosas buenas para mi…

El viernes tuve la respuesta, me la dio la doctora Elena Ricart: Tanit, todas las pruebas indican que estás perfecta, ni rastro de tu enfermedad.

¿¿¿CÓMO??? Toda mi vida esperando escuchar esas palabras y ahora no sabia que decir, solo sonreía y lloraba a la vez, como cuando brilla el sol y a la vez llueve.

Le conté como me sentía últimamente, triste sin razón, me dijo que era lo más normal del mundo, estoy aprendiendo a encontrarme bien y eso lleva su tiempo.

Como son las cosas, hay que aprender a no tener preocupaciones después de 16 años pendiente del Crohn…

¿Tendré que buscarme nuevas aficiones? Cualquiera será mejor… Eso ni lo dudo!

Si he sabido ganarle, sabré olvidarle…

Os preguntaréis: ¿estás curada? Estoy estable, con el volcán dormido, en coma y apagado. ¿Para siempre? Para mi ahora ya es siempre, y este instante ya será eterno.
Después de contaros algo que no veía tan cerca, aunque lo veía, sabía que algún día podría poner punto final, quiero daros las GRACIAS a todos aquellos que al conocer la noticia os habéis alegrado, me habéis escrito, llamado, abrazado. Gente conocida y desconocida me habéis hecho más feliz incluso de lo que ya lo estaba.
Algunos con los que me he cruzado me decíais que soy muy valiente y yo me ponía a llorar, menuda luchadora llorona! Pero es que ahora solo lloro y lloraré de felicidad.

Hay esperanza señores, hay esperanza!

Y ahora, con vuestro permiso, os dejo con Maria Jimenez y su “Se acabó” por si aun no había quedado claro del todo… 🙂

Todo lo que yo te haga
Antes ya tú me lo hiciste
Y ahora ¿qué quieres conmigo
Si tú para mi no existes?
Aún yo soy mejor persona
Pues no quiero hacerte daño
Solo sé que no te quiero,
Mi amor se fue con los años.

Se acabó
Porque yo me lo propuse y sufrí
Como nadie había sufrido y mi piel
Se quedó vacía y sola, desahuciada
En el olvido y después
De luchar contra la muerte empecé
A recuperarme un poco y olvidé
Todo lo que te quería y ahora ya…
Ahora ya mi mundo es otro.

Doctor Garnier, La ciencia del desdoblamiento del tiempo al servicio del hombre: