El descanso del guerrero

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¿Y de qué va a ir el blog? Pregunté con cara de poco convencida a Irene y a Belén, las que me acababan de aconsejar que escribiera un blog.

– Pues de tus cosas Tanit, de tu vida y de como la vives.- Dijeron como si fuera lo más normal.

– Ah.- Respondí sin verlo nada claro.

Y así fue el comienzo de la primera temporada de ungramodelocura.com, a veces pienso que me equivoqué con el nombre y que debía de haberlo llamado celebrandolalocura.com porque me he dado cuenta que es a lo que me dedico básicamente…

Muchos me conocisteis hace un año, en septiembre de 2014, cuando me presenté y conté la historia de mis peluquitas, la parte divertida de la quimio, o por lo menos yo me obligaba a verlo así para poder seguir adelante. Sabía que estaba a punto de empezar lo que suelen llamar el descanso del guerrero, cosa que me resultó más complicada de asumir que todas las torturas que había vivido hasta entonces.

https://ungramodelocura.com/2014/09/01/con-peluquitas-y-a-lo-loco/

Cuando has sido esclavo de una enfermedad cuesta aprender a retomar el rumbo de tu vida. ¿Qué vida? ¿Yo tenía de eso? La pobre estaba arrinconada sin atreverse a alzar la voz…

Ahora nos estamos conociendo, me refiero a la parte maja, a la cabrona ya la tenía muy vista…

Y ha sido cuando me he dado cuenta de que el descanso del guerrero es una mierda. ¿Quién necesita paz en su vida para poder pensar? ¿Para qué? ¿Para ver lo que va mal en ella o le que le falta? Ha sido ahora cuando me he dado cuenta de todo lo que me ha robado el puto Crohn, y sin él ¿qué soy? Si, alguien que no está enfermo pero que está perdido.

No se como actuar, no se hacia donde tirar. Paciencia has de tener, acabas de aterrizar en el mundo real. Yo no se como funciona este mundo, yo siempre he sido carne de hospital. No diré que lo echo de menos, para nada, pero esa era mi profesión, luchadora sin rendición. ¿Y ahora que?

 

En mi primera entrada de la segunda temporada no me despido de nada ni de nadie, ni adiós peluquitas ni adiós pajarito sin cola. Prefiero dar la bienvenida a un nueva era llena de sorpresas y buenas nuevas ( las malas ya saben donde pueden irse…)

No era mentira cuando dijeron que el tiempo pone cada cosa en su lugar.

Deseo que hayáis pasado unas buenas vacaciones, y os diré también que os he echado de menos, sois un buen timón donde agarrarse.

 

Here comes the sun


– Otra que se ha quedado dormida y se le está cayendo la cabeza encima de mi hombro… espero que no se le caiga la baba… – dijo Irene desde la parte posterior del coche.

– No jodas tia, vosotras no os durmáis eh, ¡que sois mi única compañía!

Eran las 5 de la mañana, o una hora similar creo recordar, cuando decidimos no quedarnos a dormir en la Costa Brava, coger el coche y bajar a Barcelona.

Ana, la conductora oficial, estuvo de acuerdo, con la condición de que no dejáramos de hablar durante el trayecto y que nadie se quedara dormido (mientras no te duermas tú que eres la del volante…)

Nos comprometimos a amenizarle la conducción desplegando toda la simpatía de la que disponíamos a esas horas: la música hacia vibrar las ventanillas, los aplausos y coros duraron hasta la salida de Playa de Aro, acto seguido empezó a reinar el silencio dentro del automóvil.

Como buena copiloto empecé a analizar el día para distraernos, ¿nunca te han dicho que tienes voz de telefonista de linea caliente?, me soltó Ana sin ton ni son.

– Tanit tose, tose, ya veras Ana lo divertida que es cuando tose, no sabe y parece que esté haciendo otra cosa… Quizás será verdad lo de la linea erótica.- acabó de informar Irene.

Después del cachondeo decidí narrar la historia de esa jornada con entonación de voz de mujer GPS (o de linea caliente como decían ellas)

Habíamos sido invitadas a una barbacoa cerca de Pals, la casa donde se hacia la barbacoa estaba habitada por chicos y chicas, nosotras íbamos con invitación masculina y pronto nos ganamos alguna que otra mala mirada de las chicas de la casa.

¡No nos amargaran la barbacoa! Repetíamos sin cesar, hasta que a la hora de cenar decidimos fugarnos de la casa en busca de un plan B en el que las féminas no planearan nuestra muerte lenta y dolorosa. ¿Donde podemos ir? Al Bingo de Playa de Aro con los abuelitos que van a jugarse su pensión. Estábamos seguras que allí pasaríamos totalmente desapercibidas y seríamos bien recibidas.

Nos sentamos en una mesa en la que estaban jugando dos abuelitas con cuatro cartones cada una, nosotras dando por hecho que no estábamos tan bien entrenadas como ellas, decidimos pedir solamente uno para cada una, por si teníamos problemas de concentración…

La primera distracción de la mesa fue cuando yo intente sacarme el jersey, se que parece algo sencillo, algo que el ser humano esta diseñado para ejecutarlo sin ningún tipo de problema. Pero y si le sumamos que llevaba un brazo en cabestrillo y una peluca en la cabeza? Que? Ahora qué me decís? Cómo os sacarías el jersey disimuladamente?

Ana no paraba de mirarme y de descojonarse mientras yo intentaba no perder el brazo ni la peluca en el intento, finalmente otra alma caritativa me ayudó e Irene me acompañó al baño para recolocarme la peluca de pelo sintético torcida y despeinada.

– A ver cuando te dejan movilizar de nuevo el brazo, aunque sigo sin entender de que te ha salido a ti una tendinitis, como no sea de hablar por whatsapp…

– Ni idea, pero me están saliendo unas ampollas muy raras en el brazo, mira, mira.

– Te habrá tocado el sol, y como no lo puedes tomar… será alergia tia.

Volvimos a la sala con nuestros amigos de la tercera edad, el destino había decidido que esa noche no tendríamos suerte ni en el amor ni en el juego.

– Otro cartón aquí!!! – gritaba descontrolada una de nosotras- lo noto tias, lo noto, esta noche canto Bingo.

– Pues aquí pónganos otra copa- contestábamos las que optamos por el alcoholismo antes que por la ludopatía.

Entre copa y copa la risa asoma, la risa tonta y los comentarios inapropiados que antes susurrábamos entre risitas inocentes iban subiendo de tono, parece mentira no saber que un Bingo es como una misa, está muy mal visto que la gente hable y no atienda la palabra del Señor, en este caso de La Señora: 69, seis, nueve (voz de GPS o de línea caliente máxima.)

Las abuelas empezaron a mirarnos mal, ya no podían estar atentas a sus cuatro cartones porque nuestras conversaciones les interesaban más (lo sé, porque vi como se reían disimuladamente para que no se les cayera la dentadura postiza) y no daban abasto.

Nos fuimos, nos sentimos rechazadas una vez más, así que decidimos entrar en una discoteca para bailar un rato y sudar los cubatas baratos de la sala de jubilados, menos Ana, que era la chófer y tenía que comportarse debidamente.

– Mirad niñas, ya está saliendo el sol.

Nos quedamos calladas, unos momentos, las tres que seguíamos despiertas, es increíble que algo que sucede cada día pueda engendrar tanta esperanza a uno mismo. Un día nuevo piensas, una oportunidad más, que puede salir mal o bien. Imagina que sale bien, imagina que todo saldrá bien. No, no lo imagines, todo saldrá bien, por lo tanto, está todo bien (aunque lo del brazo fuera un herpes zoster y no una tendinitis). Y volví a mirarlas y sonreímos todas a la vez.

Here comes the sun, here comes the sun, and I say it’s all right

Little darling, it’s been a long cold lonely winter
Little darling, it feels like years since it’s been here

Here comes the sun, here comes the sun and I say it’s all right

Little darling, the smiles returning to the faces
Little darling, it seems like years since it’s been here

Here comes the sun, here comes the sun and I say it’s all right

Sun, sun, sun, here it comes…
Little darling, I feel the ice is slowly melting
Little darling, it seems like years since it’s been clear

Here comes the sun, here comes the sun,
and I say it’s all right

It’s all right

IT’S ALL RIGHT

«Here comes the sun» The Beatles.

PD: gracias por la foto a mi «filipina» favorita.

El fantástico mundo de las pruebas hospitalarias 

Siempre he pensado que si algún día se hiciera una peli de mi vida (si, soy una flipada) el filme empezaría estando yo ( o la super actriz de hollywood que hiciera de mi) dentro de una máquina de resonancias escuchando, a través de los auriculares, las instrucciones de los técnicos y los radiólogos diciendo: coge aire, no respires (y al cabo de 5 minutos) respira.

Media hora allí encerrada da mucho que pensar, más incluso que cuando te metes en la cama y consultas con la almohada preguntas sin respuesta que no te dejan dormir.

Normalmente te aconsejan cerrar los ojos cuando estás dentro del tubo de la resonancia, yo los dejo bien abiertos y cuento las pequeñas manchitas o imperfecciones que tiene el techo de esa máquina que casi me roza la punta de la nariz.

Sé que al otro lado del cristal están pendientes de mi, de mis constantes vitales, de por donde está bailando el contraste que me han hecho beber y el que me están introduciendo por vena.

Pero aun sabiendo todo esto es el momento en el que me siento más sola, en el que todos los fantasmas del pasado me rozan la planta de los pies, y allí es cuando mi cabeza empieza a proyectar imágenes ocurridas lejos de ese sitio, imágenes en las que no paro de reír, y de fondo una música que no tarareo por miedo a que alguien me escuche y se piense que me está dando un patatús y me saque corriendo del tubo.

A veces las películas que proyecto en mi imaginación se ven borrosas por falta de oxígeno, ¿se habrán olvidado de decirme que ya puedo volver a respirar?

Qué triste sería morir ahogada dentro de una «reso», qué poco glamour… Aunque quizás quedaría mucho peor morir en medio de una colonoscopia, esa prueba que tantas risitas tontas provoca por el hecho del sitio por donde se introduce el tubo.

Y que más da, si con la sedación no te enteras de nada y encima te llevas un buen colocón de regalo…

Una amiga siempre me contaba que le pedía al anestesista un besito en la mejilla antes de dormirse, para asegurarse que la introducción del tubo sería un acto de cariño y no una vulgar prueba en la que pierdes una vez más toda tu dignidad.

«Quítate toda la ropa y ponte esta bata», esto ya motiva muy poco antes de entrar a cualquier sala de rayos X. A veces me da por pensar cuanta radiación llevo encima y si algún día tendré el poder de brillar en la oscuridad…

Podría estar horas hablando de camilleros majos que te cuentan chistes antes de entrar a quirófano para intentar relajarte, de médicos conocidos que te preguntan como estás cuando van entrando uno detrás de otro a la sala de operaciones mientras a ti te están empezando a enchufar aparatitos por todo el cuerpo: » Pues bien, aquí desnuda y a punto de estar abierta en canal» me dan ganas de contestar.

Pruebas de capacidad pulmonar en los que te ahogas con el ventolín, pruebas ginecológicas en las que te ves obligada a mostrar el alma a todo el que pase por esa habitación, pruebas de muestras de médula ósea en la que una aguja larguísima tiene la poca vergüenza de traspasarte el escote…

Pruebas largas y pesadas, horas de torturas y nervios, muchos nervios por los resultados, por eso estoy feliz de tener siempre a buenos acompañantes en la sala de espera, por tener a grandes profesionales que si hace falta me cantan la zarzamora para distraerme…

Y ojalá, algún día las resonancias para los mayores pudieran ser como las de los pequeños valientes del Hospital Sant Joan de Déu, (ver enlace)

http://www.elperiodico.com/es/noticias/sanidad/sant-joan-deu-transforma-las-resonancias-una-aventura-espacial-para-los-ninos-3530050

y ya no tenga que imaginarme aventuras porque ya la estaré viviendo dentro de una nave espacial. Gracias a todos los que lográis que el sufrimiento se convierta en aventura y aprendizaje.

Veranos de ensueño en los anuncios de Estrella Damm

 

Hace unas cuantas temporadas que consiguen crear expectación, y la crean por el hecho de mostrarnos un verano que nosotros no tendremos ni de broma.

No seas pesimista Tanit, no, soy realista…

Si todos analizamos veranos de nuestras vidas habrá instantes que superarán con creces esos 12 minutos del corto de Amenábar, pero claro, si omiten detalles necesarios para estos instantes «mágicos» esa ficción nunca superará la realidad.

Para empezar, por que en estos anuncios no sale gente fea? No son dignos de este mundo? No tienen derecho a tener verano? Y si aparecen en escena te lo estropean como si fueran caminantes blancos en Juego de Tronos?
Se pasan el día bajo el sol bebiendo alcohol y nadie se quema, ni se marea, ni acaba vomitando por la borda del barco. Poco glamour? Quizás, pero es un ingrediente más del verano que luego todo el mundo te recuerda y sientes la necesidad de volverte a reír…
La banda sonora de estos veranos inalcanzables también carece de realidad absoluta, no me creo que nunca se crucen un bar dónde suene reggaeton y haya gente restregándose o que algún amigo del grupo sea fan de Kiko Rivera. O a estos también los exterminan como a los feos?
Dakota Johnson luce un precioso blanco nuclear que a no ser que se pasará su estancia en Ibiza debajo de una sombrilla (yo lo tuve que hacer un año) pasaría inmediatamente a rojo gamba y ni Carles Francino ni el cholo empastillado de la discoteca se le acercaría ni para preguntarle la hora. No sería fea, solo sería difícil de mirar, por lo tanto también la hubieran suprimido del anuncio.
Tus veranos de ensueño quizás solo duran un día, depende de las vacaciones que tus  amables jefes te proporcionen, es muy posible que ni te enamores e incluso que ninguna guiri te ría las gracias intentando hablarle inglés. Pero sea con o sin una cerveza tus amigos, la arena, el mar, te hacen olvidar que existe nada más fuera de ese instante, y ese día, o esos segundos se convierten de repente en tu verano de ensueño.

Algún día ya os contaré los míos en Ibiza, tiempo al tiempo…

Para los que aun no habéis visto el corto, aquí os lo dejo:

Se acabó

Todo tiene un principio y un final.

Hay finales trágicos, otros que llegan sin más y de vez en cuando la magia de Disney te concede un final feliz.

Nunca había fallado un lunes sin escribir, nunca hasta los dos anteriores que desaparecí sin dar explicaciones. Pido perdón, que feo está dejar plantadas a las personas que me seguís cada lunes, pero hoy voy a contaros algo bonito, bueno, en realidad bonito no es la palabra, os contaré algo increíble:
Estaba atascada en el vagón de mi montaña rusa emocional, todo eran subidas y bajadas y encima sin razón alguna. Algo estaba a punto de suceder y mi interior me lo estaba gritando. Parece mentira, hace 26 años que me conozco y a veces me cuesta descifrarme… «Habla cada noche con tu Tanit del futuro» me aconsejaba mi amiga Cori, quién me habló del desdoblamiento de cada ser y de las teorías del Dr. Garnier (pondré el enlace más abajo por si a alguien le puede interesar).
Yo le preguntaba a mi Tanit del futuro cada noche antes de dormir, dejando la mente en blanco (cosa tremendamente complicada), ¿que me pasa? Tú lo tienes que saber, tú ya lo has vivido! Tiene que ser algo bueno, porque tú solo quieres cosas buenas para mi…

El viernes tuve la respuesta, me la dio la doctora Elena Ricart: Tanit, todas las pruebas indican que estás perfecta, ni rastro de tu enfermedad.

¿¿¿CÓMO??? Toda mi vida esperando escuchar esas palabras y ahora no sabia que decir, solo sonreía y lloraba a la vez, como cuando brilla el sol y a la vez llueve.

Le conté como me sentía últimamente, triste sin razón, me dijo que era lo más normal del mundo, estoy aprendiendo a encontrarme bien y eso lleva su tiempo.

Como son las cosas, hay que aprender a no tener preocupaciones después de 16 años pendiente del Crohn…

¿Tendré que buscarme nuevas aficiones? Cualquiera será mejor… Eso ni lo dudo!

Si he sabido ganarle, sabré olvidarle…

Os preguntaréis: ¿estás curada? Estoy estable, con el volcán dormido, en coma y apagado. ¿Para siempre? Para mi ahora ya es siempre, y este instante ya será eterno.
Después de contaros algo que no veía tan cerca, aunque lo veía, sabía que algún día podría poner punto final, quiero daros las GRACIAS a todos aquellos que al conocer la noticia os habéis alegrado, me habéis escrito, llamado, abrazado. Gente conocida y desconocida me habéis hecho más feliz incluso de lo que ya lo estaba.
Algunos con los que me he cruzado me decíais que soy muy valiente y yo me ponía a llorar, menuda luchadora llorona! Pero es que ahora solo lloro y lloraré de felicidad.

Hay esperanza señores, hay esperanza!

Y ahora, con vuestro permiso, os dejo con Maria Jimenez y su «Se acabó» por si aun no había quedado claro del todo… 🙂

Todo lo que yo te haga
Antes ya tú me lo hiciste
Y ahora ¿qué quieres conmigo
Si tú para mi no existes?
Aún yo soy mejor persona
Pues no quiero hacerte daño
Solo sé que no te quiero,
Mi amor se fue con los años.

Se acabó
Porque yo me lo propuse y sufrí
Como nadie había sufrido y mi piel
Se quedó vacía y sola, desahuciada
En el olvido y después
De luchar contra la muerte empecé
A recuperarme un poco y olvidé
Todo lo que te quería y ahora ya…
Ahora ya mi mundo es otro.

Doctor Garnier, La ciencia del desdoblamiento del tiempo al servicio del hombre:

Cuba – ta


– ¿Donde tú vives hay parques con columpios?
– Si, claro.
– ¿Cuantos?
– Mmm… No lo sé, nunca los he contado…
– ¿Y en tu tierra se puede comer todo el queso que uno quiera?

– Tú siempre pensando en comer queso eh? Mañana volveré a coger queso del desayuno del hotel y te lo traigo.
– ¿Cuando podré ir a verte a tu país?
Esta pregunta no se la pude contestar. Mi pequeña mulata se quedó sin respuesta debido a la complicación de su pregunta cuando en realidad esas palabras suenan a menudo en todas partes del mundo, pero no en todas partes esas palabras significan tanto.

Siempre nos han dado a entender que una cárcel se compone de paredes altas y barrotes que impidan a sus «huéspedes» escapar y robarles así el derecho más sagrado que los seres humanos deberíamos tener: la libertad.
He ido aprendiendo que no todas la cárceles reúnen estas características que acabo de mencionar, hay otras en la que el papel de los barrotes lo interpreta el mar, y la isla se encarga de retener a sus habitantes.
No vamos a echar la culpa a la geografía ni a la naturaleza, que ya suficiente hace de vez en cuando arrasando con todo lo que le viene en gana, esta vez me refiero a ideales políticos. No me apetece entrar en quienes son los buenos y quienes los malos. Todos sabemos que eso no existe. Tan solo quiero hablar de lo que se y de lo que he visto, y es una Cuba con ganas de renacer, de existir, de decidir.
Cuentan que el Papa Francisco está ejerciendo un papel destacable a la hora de que Castro y Estados Unidos lleguen a un acuerdo.
El conocido cubata llamado «Cuba libre», compuesto por Coca Cola estadounidense y ron cubano, ya nos daba la pista de como este país llegaría a rozar su «libertad».
Será una verdadera liberación? O más bien una nueva supeditación como años atrás ya había sucedido?
Podrán decir adiós a un pasado difícil? a las cartillas de racionamiento?

Ojalá ya no tengan que decir adiós para siempre a su país cuando quieran abandonarlo para buscar nuevas oportunidades y que puedan regresar para ver a sus seres queridos. Que se despidan para siempre de la censura de los medios.
Y que canten con sus guitarras adiós a ese deje de tristeza que resuena en sus voces.

Les diremos bienvenidos a un mundo, que es una mierda, pero quizás con unas poquitas ventajas de más que las que tienen en el día de hoy, que puede que sepan a gloria.

Pase lo que pase, solo deseo poder contestar pronto a esa niña, que ya no es tan niña y es posible que ya no le importe el número de parques con columpios que hayan en mi ciudad, y espero que su país, el que también considero muy mío ya que me vio renacer, pronto pueda darle también todo el queso que ella quiera.


La heroína de las heroínas 

Quién es esa persona para mi? Tú, mami. Pero sabes que es lo más curioso? Que no solo lo eres para mi y seguro que después de leer esto mucha gente que no te conocía pensará lo mismo que muchos ya pensábamos.

No te negaré que este ha sido uno de los post más difíciles de escribir, es prácticamente imposible plasmar con palabras todo lo que siento, pero aquí esta un pequeño homenaje de tantos que te mereces:

Pequeño te queda el día de la madre. Tú no eres solo mi mamá, tu eres mi heroína, y a caso hay el día de la heroína? Ese te iría perfecto, hecho a medida, creado en tú honor.

Te reirás de mis invenciones, como se ríe la abuela cuando le leo mis escritos y me dice, y todo eso lo sacas de esa cabecita? Ahora ya estamos todos seguros de que tengo una cabecita y no un cabezón como habíamos creído durante años… Fue caerse el pelo con la quimio y ver que tenia una cabecita proporcionada, que mi cabello ocupaba demasiado, le robaba el protagonismo…
Tú estabas segura de que no era cabezona (no en el sentido de cabeza grande, en el otro si que lo soy un poquito…) igual que estás segura de que me curaré para siempre, de que llegaré donde yo quiera y de que ya no pasaran cosas tan malas.
Y no es que te quiera creer, es que simplemente te creo…

Muchos me otorgan a mi las victorias cuando yo no sería ni la mitad de valiente si no te tuviera a mi lado, o simplemente ya no estaría aquí.

Y cuando llegan las épocas tranquilas tu te haces pequeñita y silenciosa. Para que? Me lo has dado todo y te quedas sin nada y ese es el momento en el que yo debo demostarte que ha valido la pena todo lo que has sacrificado, que la fuerza que me has trasmitido, que me has prestado, que me has hecho sentir, me permite lograr nuevas metas que te hacen despertar poco a poco después de tanta lucha y cansancio.
Pero sabes que no solo me haces falta en la oscuridad, cuando la luz de sol, de la luna o de una bombilla cualquiera me ilumina no descubro la claridad si no estás tú para compartirla.

Porque tu no me diste la vida una vez, tú me la sigues dando cada día.

Te quiero más que a nada.
Tu princesa del guisante.

Pd: gràcies Judit Lucas per aquestes magníques fotos!!!

  

Fue la princesa quién mató a su dragón y rescató a Sant Jordi

 

Ese terrible monstruo andaba aterrorizando a toda la población desde hacía meses. Le gustaba jugar a Master Chef y cada día elegía a una persona distinta para saborearla y masticarla. Como podían librarse de esa terrible calamidad? Entregando a la princesa, pues era la única condición que había puesto el dragón verde para irse y no volver jamás.

La princesa salió de las murallas del reino y las puertas se cerraron rápidamente tras de si. Sola ante el peligro. No era una peli eso? Y acababa bien o mal?
Empezó a subir la colina donde la estaba esperando su asesino, no quiso quitarse los tacones, antes muerta que sencilla, eso también era una película o tal vez una canción?
Llegó a la cima y no encontró a nadie, se sentó en el suelo a esperar y optó por distraerse mandando whatsapps a sus amigas.
«Pues aquí estoy, esperando a que llegue el comilón… «
No le importaba sacrificarse por su pueblo, si él dragón cumplía su promesa, su pequeño gesto salvaría miles de vidas…
El suelo empezó a temblar, el dragón ya está aquí? Se levantó resignada sabiendo cual sería su fatídico final, y quién apareció frente a ella fue un blanco caballo montado por un caballero que dijo llamarse Jordi.
– Vengo a rescatarte princesa.
– Llegas demasiado pronto, no ves que no ha llegado ni el dragón?
– Pues lo esperaré y lo mataré y me convertiré en un héroe, contarán mi leyenda durante años, recordarán este día y lo festejaran a lo grande…
– Perdona, decías algo? Es que estaba ocupada con el whatsapp.
– Da igual…
La princesa volvió a sentarse en el suelo y el caballero hizo lo mismo.
Habían pasado dos horas y el terrible monstruo seguía sin dignarse a hacer acto de presencia.
– Oye, y si nos vamos?
– Tu no querías ser un héroe? Que poca paciencia chico…
– Podemos inventarnos una gran historia en la que yo te rescato y mato con mis propias manos al terrible dragón que quería acabar con tu valiosa vida…
El suelo volvió a temblar, una peste a azufre inundó el aire que respiraban. Un inmenso dragón apareció delante de la princesa y del gentil caballero. Al ver semejante monstruo Jordi se desmayó. La princesa le tomó prestada la espada y empezó a correr con furia hacia la bestia. Si quieres que algo se haga bien mejor hacerlo tu misma… pensó.
Se plantó delante del dragón y pregunto:
– Tus últimas palabras?
– Eres mi ídola.- contestó el dragón.
– Como?
– Que soy tu fan número uno, podemos hacernos un selfie antes de que me claves la espada?
– Emmm… Si claro, si esa es tu última voluntad… Pero oye, tu no me quieres comer?
– Si, pero a besos! Hace meses que te sigo por todas tus redes sociales, eres mi «it princess» favorita en serio, eres divina, ideal y te necesito para mi colección de delicatessen.
– O sea que me vas a comer…
– Pero con amor…
La princesa accedió a hacerse una foto con el dragón y dejó que la subiera a Instagram.
– Verás la de likes que voy a tener…- dijo emocionado el dragón.
– Yo tendré más…
Sin dejar tiempo a ningún tipo de reacción por parte de la bestia mitómana la princesa le clavó la espada del caballero desmayado en medio del corazón.
De la sangre del animal muerto brotó una preciosa rosa. Y dejó una gran estampa para que pudiera hacer una foto y ganar en likes al dragón.
Jordi se despertó.
– Ya he matado al monstruo verde?
– Si, ha sido impresionante tu gran valentía… Deja que te obsequie con esta hermosa rosa como agradecimiento por salvarme la vida.
Y no es necesario decir que Jordi no se cansó de contar a diestro y siniestro esta leyenda que su princesa le había contado… Menos mal que estoy yo para contaros la verdad sobre todas las cosas.
Y esta es mi forma de desearos a todos un feliz Sant Jordi, una de mis fiestas favoritas y de las más emotivas para mi, por eso he querido contar con la colaboración artística de Marían Martínez, quién el año pasado ya me dibujó luchando contra mi propio dragón y este año ya me ha dibujado como vencedora. Gracias!

Segunda oportunidad

Sé que no todo el mundo puede tener una segunda oportunidad, aunque yo quizás ya voy por la sexta y espero no llegar a la séptima (los gatos no siempre podemos caer de pie)
Volví a nacer el 16 de abril del 2014 en una habitación de la planta de hematología del Hospital Clinic de Barcelona.
Pesé 47 kg, medí 1,70 y no derramé ni media lágrima, es posible que en otra vida anterior hubiera gastado demasiadas y ahora me tocaba dosificarlas.
Aprendí a caminar por un largo pasillo lleno de ventanales que me dejaban ver la luz del día y me recordaban que allí fuera algo me esperaba.
Volver a empezar, otra vez…
Antes de que me dieran el alta me recordaron una serie de normas que debía cumplir estrictamente si quería sobrevivir fuera de los muros del hospital. «Nada de Sol, nada de comidas crudas, nada de sitios muy frecuentados y tomate todas estas pastillas y no te olvides de la mascarilla».
Debía de pagar un precio muy bajo para todo lo que había ocurrido, así que no me quejé e intente ir despacito, intenté volver a descubrir el mundo desde los ojos de un recién nacido un poco especial…
Pero pronto me invadió la necesidad de vivir el doble, me agobiaba el hecho de no estar disfrutando esta nueva oportunidad, quería abarcarlo todo, probarlo todo, hacerlo todo.
Y todo esto suele ir seguido de la decepción por no cumplir tus expectativas, tu plan loco y acelerado por saborear cada rincón de este maldito mundo que ha querido darte el beneficio de la duda no expulsándote a la mínima que has mostrado debilidad como cualquier otro ser humano.
Finalmente llegas a una conclusión: ¿Qué más me puedo pedir? Has sobrevivido a lo imposible, con esto todo basta, cada segundo entre vosotros es el regalo que necesito.
¿Y a que me he dedicado durante este nuevo aprendizaje?
A medirme el pelo (y lo sigo haciendo) con una regla como los hombres hacen con su …….. aunque siempre niegan que lo hacen. Pero lo hacen.
A empezar a tomar suaves baños de sol y darles de nuevo la bienvenida a mis pequitas de panecillo integral que tanto tiempo habían detenido la invasión de mi rostro blanco.
A celebrar toda buena noticia que se me da y a odiar con toda mi alma todo lo malo e injusto que se presenta delante de nosotros.
La segunda vez que cumpliré un año. Pelo igual de corto, sonrisa igual de amplia, pero un agradecimiento tan grande dentro de mi que jamás podrá desaparecer.
Un deseo. Y que sigan pasando los años y nos acaricien en vez de abofetearnos.

Táchame

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Soñar despierto es la mejor manera de engañarse a uno mismo. ¿A caso dudas de que no tienes el poder de lograr lo que te propones? Demuéstralo entonces.

En un post anterior ya os hable de mis «listas», esos trozos de papel que albergaban un mundo de deseos que iba a cumplir:

https://ungramodelocura.com/2014/11/03/mi-primer-corte-de-pelo/

De nada sirve anotar todo lo que quieres saborear durante esta existencia si no vas tachando. Tachar para mi es sinónimo de cumplir, de avanzar y de aprender y de dejar paso a nuevos «asuntos pendientes que resolver».

Si le habéis echado un vistazo a mi última lista sabréis que en ella estaba escrito «Ir a Florencia con mamá». Todo lo allí apuntado tiene su historia y su significado, en este caso, se trata de una promesa que nos hicimos mutuamente mami y yo. Hemos pasado largas temporadas ingresadas (porque cuando me ingresan en el hospital ella no se separa de mi lado, por lo tanto somos las dos las que estamos ingresadas) y no soñamos en voz alta, aunque a veces parece que lo podamos hacer por aburrimiento al estar entre esas cuatro paredes, construimos nuestro futuro como nos gustaría que fuera y como será.

– Me haría  tanta ilusión poder ir contigo a Florencia Tanit… Pasearíamos por la Piazza della Signoria, veríamos el David de Michelangelo en la Gallería dell´ Accademia, la Primavera de Boticcelli en la Galleria degli Uffizi, visitaríamos las tumbas de los Medici, pasaríamos por delante de la casa de Dante, cruzaríamos el Ponte Vecchio deslumbradas por los destellos de los brillantes de as joyerías que siglos atrás habían sido carnicerías…

– Si mami, algún día lo haremos, ya verás.

Quizás habéis notado la pasión de mi madre por el arte, es historiadora del arte y supe desde el momento en el que acepté viajar con ella que me estallaría la cabeza con datos y más datos sobre el renacimiento italiano, y no, no me equivoqué aunque se ve que se contuvo mucho.

Pisar las calles de esa ciudad italiana no era un viaje más, para nosotras era un movimiento en nuestro tablero de ajedrez, un aviso al contrincante haciéndole ver que la partida la esta perdiendo, que nada ni nadie nos para y vamos a por lo que queremos.

A parte, tenéis que saber que mi lista me grita silenciosamente TÁCHAME, hace mucho que no tachas nada… TÁCHAME, a que estás esperando??? y me incita a planear el asalto al mundo.

Justo debajo del asunto Florencia en la lista está apuntado «Visitar a Xuxu en Bologna» y si juntamos dos deseos en uno? Con un rápido chasqueo de dedos apareció delante de Il Dumo mi amiga Xuxu con su novio Davide. Hay que creer más a menudo en la magia porque existe… 

Xuxu (que es su nombre artístico ya que en realidad se llama Mirentxu) se fue a vivir a Italia por «amore», aunque ella no lo suele contar así. Eso me hace pensar en todos aquellos que se han ido volando de sus nidos y de sus tierras por amor, por trabajo o por estudios. Me vienen a la cabeza Maastricht, Londres, Suiza, Panamá, México, Suecia… Todos ellos, utilizando los argumentos que hayan utilizado realmente solo se han ido por una cosa: para poder tachar lo que tienen en sus listas y deben de cumplir para seguir adelante, para ser felices y para no pensar en el y si lo hubiera hecho…? Y callar ese TÁCHAME!!!