Veranos de ensueño en los anuncios de Estrella Damm

 

Hace unas cuantas temporadas que consiguen crear expectación, y la crean por el hecho de mostrarnos un verano que nosotros no tendremos ni de broma.

No seas pesimista Tanit, no, soy realista…

Si todos analizamos veranos de nuestras vidas habrá instantes que superarán con creces esos 12 minutos del corto de Amenábar, pero claro, si omiten detalles necesarios para estos instantes “mágicos” esa ficción nunca superará la realidad.

Para empezar, por que en estos anuncios no sale gente fea? No son dignos de este mundo? No tienen derecho a tener verano? Y si aparecen en escena te lo estropean como si fueran caminantes blancos en Juego de Tronos?
Se pasan el día bajo el sol bebiendo alcohol y nadie se quema, ni se marea, ni acaba vomitando por la borda del barco. Poco glamour? Quizás, pero es un ingrediente más del verano que luego todo el mundo te recuerda y sientes la necesidad de volverte a reír…
La banda sonora de estos veranos inalcanzables también carece de realidad absoluta, no me creo que nunca se crucen un bar dónde suene reggaeton y haya gente restregándose o que algún amigo del grupo sea fan de Kiko Rivera. O a estos también los exterminan como a los feos?
Dakota Johnson luce un precioso blanco nuclear que a no ser que se pasará su estancia en Ibiza debajo de una sombrilla (yo lo tuve que hacer un año) pasaría inmediatamente a rojo gamba y ni Carles Francino ni el cholo empastillado de la discoteca se le acercaría ni para preguntarle la hora. No sería fea, solo sería difícil de mirar, por lo tanto también la hubieran suprimido del anuncio.
Tus veranos de ensueño quizás solo duran un día, depende de las vacaciones que tus  amables jefes te proporcionen, es muy posible que ni te enamores e incluso que ninguna guiri te ría las gracias intentando hablarle inglés. Pero sea con o sin una cerveza tus amigos, la arena, el mar, te hacen olvidar que existe nada más fuera de ese instante, y ese día, o esos segundos se convierten de repente en tu verano de ensueño.

Algún día ya os contaré los míos en Ibiza, tiempo al tiempo…

Para los que aun no habéis visto el corto, aquí os lo dejo: