Estar viva es SEXY

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O eso es lo que creo yo, ya que prefiero mil veces tener que llevar esta horrenda bolsa (es una ileostomía) en mi tripa de por vida, que mi corazón deje de latir, que mis pulmones dejen de respirar y que mi boca deje de sonreír.

Sí, yo vivo gracias a llevar esta bolsa, mis intestinos son tan cabrones (quién siga el blog ya habrá leído cosas a cerca de sus grandes azañas), que solo funcionan si llevo esta bolsa que como podéis comprobar no esta diseñada ni por Chanel ni tan siquiera por Zara pero ella se encarga de que mi intestino pueda hacer su trabajo incluso faltándole el colon y unos 5 metros de intestino.

Y pensaréis que estoy chalada, que todo esto no tiene nada de sexy, ni de atractivo, ni de sensual más bien es impactante, doloroso, que incluso crea rechazo…

Pero yo me considero sexy (y hay quién opina igual que yo) por el simple hecho de ser una superviviente y por querer seguir siéndolo por muuuuchos años más.

Hablar de ostomías (las ostomías son las ilesotomías y las colostomías, cambia el nombre depende de donde provenga, si del ileon o del colon) es un gran tabú, bueno, eso para los que saben qué es, porque la mayoría de gente no sabe ni lo que es, y mucho menos lo que supone vivir con una bolsa, por eso intento dar visibilidad, para que los afectados podamos tener más facilidades y no sufrir solamente por el hecho de llevarla sino por el hecho de no ser comprendidos:

Y ahora os contaré uno de los mil motivos por los que he decidido hacer este post, que todo hay que decirlo, no me ha resultado ni fácil ni agradable: resulta que el hecho de llevar una bolsa significa tener que vaciarla cuando se llena (¿tiene sentido, no?) la bolsa se vacía en un WC, y cuando se llena la tengo que vaciar si o si a no ser que quiera que me reviente encima.

Este fin de semana estaba de fiesta con unas amigas en una discoteca de la calle Tuset de Barcelona, necesité ir al servicio y como era de esperar habían más de 20 chicas haciendo cola para unos cuantos WC sucios y también había un baño para minusválidos pero estaba cerrado con llave. Yo tengo una acreditación conforme tengo una minusvalía y tengo todo el derecho del mundo mundial a usar esos baños al igual que otra persona si tuviera una urgencia y no pudiera hacer la cola, pero claro, si está cerrado y tienes que ir a pedir que te lo abran dificulta un poco el proceso.

Les pedí muy amablemente (porque tengo el don de ser muy borde cuando quiero pero muy educada cuando me lo propongo) a la chica que tenía delante si me podía dejar pasar porque necesitaba urgentemente ir al WC. Exacto, me fulminó con esa mirada que usamos todas las mujeres cuando alguien intenta colarse en los servicios. Le expliqué que tenía una minusvalia y que realmente necesitaba pasar. La sonrisita típica de qué me estás contando apareció en su rostro, le enseñé el carnet y ni se lo miró y finalmente me levanté la camiseta y reaccionó.

En ese momento yo ya estaba llorando de puta impotencia, no es la primera vez que me pasa, que la gente no me cree cuando les digo que por culpa de una enfermedad no puedo esperar más rato en la cola, puedo entender que crean que es una excusa para colarme, pues hay mucha gilipollas suelta que inventa chorradas para no hacer la cola, pero que incluso mostrando el carnet me ignoren no lo tolero, ellos necesitan ver las cicatrices y la bolsa, ver para creer, y así va el mundo.

Me pidió disculpas pero yo ya estaba llorando a moco tendido, y aun así me quedaban 19 chicas más a las que convencer, a las que contar mis desgracias solamente para poder acceder al WC!!!

Así que le pedí a la encargada de los servicios (pues no había estado presente hasta ese momento) que me abriera el servicio de minsuvalidos. ¿Su respuesta? Reirse de mi y decirme que yo no tenía ningún problema en las “patitas”. TENER UNA MINUSVALIA NO SIGNIFICA IR EN SILLA DE RUEDAS. Le enseñé el carnet y ni se lo miró, volví a subirme la camiseta entre lágrimas y se quedó de piedra. Me pidió perdón, me abrió el baño y me dijo que me lo abriría las veces que hicieran falta. Pero yo ya me sentía humillada, como una mierda, la verdad.

¿Por qué cojones hemos dejado de creer en el ser humano? Si alguien nos pide de buenas maneras que le cedamos el asiento, que lo dejemos pasar o lo que sea alegando problemas físicos por qué solo se actua si esos problemas son visibles?

Me miran como una mentirosa, como una niñata que lo que quiere es saltarse la cola y volver a la fiesta con sus amigas. Repito, no es la primera vez que me pasa, aunque si la primera vez que me rompo. En otros lugares, y no de ocio nocturno, sino de día con adultos sin gota de alcohol en sangre me han mirado mal y me han repasado las piernas con la mirada para comprobar donde tenia exactamente el problema para tener unos derechos distintos a ellos. “!Llevamos más rato que ella esperando y no se le ve que le pase nada!” un poco de empatía por favor, si fuéramos más humanos seríamos más felices, lo digo en serio.

Estoy HARTA de tener que dar explicaciones, y de aquí este post, sí, esto es lo que hay, y me muestro como soy, una persona rota y cosida, hecha a pedazos pegados como si de un personaje de Tim Burton se tratara y tengo una minusvalia pero no me pasa nada en las piernas, lo que me faltaría ya.

Fotos: Sandra Blánquez 

 

 

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